14 abr. 2015

El Ayuntamiento de Madrid taló 1.439 árboles en Semana Santa de 2015

El Ayuntamiento de Madrid taló 1.439 árboles en Semana Santa, para que los vecinos no se enterarán.  El estado de salud de estos árboles se debe a los recortes continuados en mantenimiento de los mismos.
Viñeta, El escudo de Madrid cambiara, ahora sera el talador y el madroño.

Esta Semana Santa (2015) el Ayuntamiento de Madrid gobernado por Ana Botella, ha talado, 1.439 árboles. (297 en el Paseo del Pardo y el Paseo de Recoletos). La justificación oficial  de la eliminación de estos árboles (Algunos centenarios, ósea insustituibles) es una presunta e incurable enfermedad y por tanto por el peligro que conllevan las caídas de ramas, que en los últimos meses ha provocado lamentables accidentes.

Podemos entender estos argumentos, el problema es que Madrid lleva varios años de recortes en el mantenimiento y gestión del arbolado urbano y esto nos hace pregúntanos si todo esto se podía haber evitado. 
Antes de nada vamos a cuantificar a groso modo la perdida que ha sufrido esta ciudad con la tala de estos árboles:
  • Se han perdido 1.439, de una media de edad de entre 80,90 años, algunos de más de 100 
  • Producían casi 3 toneladas de oxígeno al año por árbol, el contaminado aire de Madrid a dejado de recibir unas 4317 toneladas de oxígeno al año.
  • Se ha liberado unas 600 toneladas de Co2, contribuyendo así al efecto invernadero

Para recuperar estas cifras, los árboles que se planten, tardaran, más 80 años en volver a producir la misma cantidad de oxígeno, sombra, humedad, reducción del ruido, etc. Lo que para una de las ciudades más contaminadas de Europa es una gran perdida.

Talarlos en vez de tratarlos para ahorrar costes, es también cuestionable, pues la alcaldesa Ana Botella paralizo en diciembre 2014 la revisión del Plan General de Ordenación Urbana, en el que el Ayuntamiento ha gastado 14 millones de euros en cuatro años, 14 millones desperdiciados a los que hay que sumar 394.000 euros que se gastaron en un estudio para decidir que árboles se iban a talar.

Con estas cifras, cualquiera piensa que había dinero de sobra para haber salvado la mayoría de estos árboles.

Por último, la ciudadanía tiene que entender que cuando se tala un árbol de avanzada edad, los beneficios que este producía no se recupera hasta pasado varias décadas, por lo que merece la pena invertir en la salud del arbolado, en una ciudad en la que cada año aumentan los problemas de salud derivadas de la contaminación urbana.


Más: VIÑETAS RELACIONADAS


No hay comentarios:

Publicar un comentario